Un Trasplante Capilar – es ridículo?

Sin lugar a dudas, la medicina ha avanzado a pasos agigantados. Hace muchos años, un simple resfrío podía matar a una persona por la falta de medicamentos adecuados, y ni qué decir de una apendicitis o cualquier otro malestar que hoy en día, es muy sencillo de curar y de operar. Uno de esos avances en la medicina es la del trasplante capilar, en la actualidad básicamente es posible trasplantar cualquier órgano del cuerpo, desde órganos importantes como por ejemplo el corazón, hasta algo un poco menos indispensable como por ejemplo el cabello.

La caída del cabello es muy común, especialmente en los hombres, en la mayoría de los casos la caída del cabello empieza a suceder desde muy temprana edad, muchos hombres la empiezan a experimentar cuando cumples 20 años o incluso antes. En el caso de las mujeres, es menos común, pero eso no significa que no se presente.

Para muchos puede sonar ridículo el hecho que alguien se someta a un trasplante capilar fue, ya que el cabello no es algo que si falta, se convierta en una situación de vida o muerte, sin embargo para todos aquellos que experimentan esta situación, pueden llegar a presentar síntomas como falta de confianza e incluso baja autoestima simplemente porque no se sienten bien con la pérdida de cabello, por fortuna, existe una solución que va más allá de todas esas cremas, líquidos y medicamentos que a menudo se ofrecen para contrarrestar la pérdida de cabello y que es un método más seguro y eficaz, nos referimos a un injerto capilar fue.

RidiculoEl trasplante de cabello es un procedimiento relativamente simple. Nuestro cabello crece dentro de una raíz que es conocida como Folículo piloso, ese cabello se junta en grupos pequeños que se llaman unidades foliculares, los cuales se componen por hasta tres folículos pilosos. En la mayoría de los casos la pérdida de cabello se concentra en una zona específica del cuero cabelludo, por lo tanto básicamente el trasplante de cabello consiste en extraer estas unidades de una zona de la cabeza del individuo donde aún presenta crecimiento del cabello y se colocan o trasplantan en la zona de la cabeza donde se presenta la pérdida de cabello. El procedimiento suena sencillo en teoría pero no lo es en la práctica, ya que requiere de una excelente habilidad y paciencia del doctor que la realiza. La extracción se lleva a cabo con anestesia local y se hace de la zona donante que se ubica normalmente en la parte posterior de la cabeza, y luego de que las unidades foliculares son preparadas bajo la mira de un microscopio, son luego introducidos en las zonas donde no existe cabello.

No todos pueden ser candidatos para este tipo de procedimientos pero normalmente todos aquellos que presentan síntomas como por ejemplo: pérdida de cabello controlada o limitada y padecimiento de alopecia cicatricial de poca extensión, son posibles candidatos. La recuperación después de todo trasplante capilar, en realidad es un poco incomoda, pero no es dolorosa ni dura mucho tiempo, sin embargo se pueden presentar algunos síntomas o situaciones repentinas como hinchazón en varias partes de la cabeza, sobre todo en la frontal, pérdida brusca y súbita de cabello (a veces sucede luego de dos semanas desde que se realizó el trasplante), picazón y comezón en la zona donde se hizo el trasplante y en el menor de los casos, se puede presentar algún tipo de infección. Como después de cualquier cirugía o procedimiento, es necesario tomar medidas de higiene y no dejar por ningún motivo de tomar las pastillas que el doctor les recetó.

Sin duda alguna, el trasplante capilar hoy en día es el método más seguro y efectivo para recuperar ese cabello perdido y al mismo tiempo, recuperar la confianza y el auto estima.